María, madre de la Iglesia y madre nuestra

Imagen pintada por el Padre Daniel Cronin

El Papa Pablo VI, dirigiéndose a los padres conciliares del Vaticano II, declaró que María Santísima es Madre de la Iglesia.

La Virgen María es la Madre de todos los hombres y especialmente de los miembros del Cuerpo Místico de Cristo, desde que es Madre de Jesús por la Encarnación. Jesús mismo lo confirmó desde la Cruz antes de morir, dándonos a su Madre por madre nuestra en la persona de San Juan, y el discípulo la acogió como Madre; nosotros hemos de tener la misma actitud que el Discípulo Amado. Por eso, la piedad de la Iglesia hacia la Santísima Virgen es un elemento intrínseco del culto cristiano. Vamos cumpliendo así la profecía de la Virgen, que dijo: "Me llamarán Bienaventurada todas las generaciones" (Lc 1,48).

¿Por qué María es Madre de la Iglesia?

María es Madre de la Iglesia porque, al ser Madre de Cristo, es también madre de los fieles y de los pastores de la Iglesia, que forman con Cristo un solo Cuerpo Místico.

¿Por qué llamamos a María Mediadora y Cooperadora de la Redención?

Llamamos a María Mediadora y Cooperadora de la Redención porque, con su caridad maternal y su colaboración en el Sacrificio de Cristo, participó en nuestra reconciliación, que aplica a los hermanos de su Hijo todavía peregrinos con su constante y amorosa intercesión.

¿Qué culto tributa la Iglesia a la Santísima Virgen?

La Iglesia tributa a la Virgen un culto singular que empezó pronto en la Iglesia y que durará siempre, según las palabras proféticas de María: "Me llamarán bienaventurada todas las generaciones". Ese amor que los fieles tributan a María como Madre, procurando amarla como la ama el Señor Jesús, es lo que conocemos como Piedad Filial. (Información tomada de http://www.aciprensa.com/Catecismo/matereclesia.htm)

Ver:


 Información tomada de: www.diocesisdecaguas.org 

Nuestra Patrona: María Madre de la Iglesia

 
 La Imagen de María Madre de la Iglesia, como Patrona de la Diócesis de Caguas, fue aprobada por el Papa Juan Pablo II en 1988. El Papa Pablo VI había proclamado a María como Madre de la Iglesia al terminar el Concilio Vaticano II, sintetizando con ello y poniendo en manos de María la renovación de la Iglesia en estos tiempos. 

La Diócesis de Caguas, que nació precisamente en medio de la celebración del Concilio (4 de noviembre de 1964) es la primera Diócesis del mundo en tener ese título de la Virgen como Patrona. Fue ésta conexión entre la fundación de la Diócesis durante el Concilio y la proclamación de ese título por Pablo VI lo que llevó a que se eligiera a María Madre de la Iglesia como Patrona Diocesana. La obra original es un cuadro, pintado al óleo por el Revdo. P. Daniel Cronin, quien en aquel entonces servía como Canciller de la Diócesis.

Sirvió como modelo para realizarla una joven de la Zona de la Montaña, para tratar de asegurar que tuviera la proyección de una mujer puertorriqueña, trigueña.
Imagen peregrina de Nuestra Patrona María Madre de la Iglesia fue realizada por Edgar Vega. 
Es una imagen que refleja a María como mujer histórica, con la serenidad de una mirada llena de confianza y fe. No usa coronas ni ropas lujosas: es la sencillez a la que invita el Señor a su Iglesia. El color de su manto se confunde con el color de los continentes: representa su profunda unidad con la tierra, con la humanidad. La tierra y el mar representan la historia donde se encarna la Iglesia, como lo hizo el Hijo de Dios. Al mismo tiempo, el extenso azul del cielo simboliza la amplitud de eternidad y universalidad de esa Iglesia, unida a la realidad del cielo. La Virgen no carga al Niño Jesús, sino a la Iglesia de la que es Madre. La Iglesia está representada con dos símbolos: la barca (la Diócesis), y la silueta de la Basílica de San Pedro (Iglesia Universal).
María, después de la resurrección de Jesús, se hace presente en la Iglesia y presenta al mundo el fruto de la Pascua que es esa Iglesia, arca de la comunidad. Como está pintada, se ve que María protege cuidadosamente a la Iglesia entre sus manos, y además, la barca y la silueta de la Basílica quedan situadas en el lugar del corazón de la Virgen. La proa de la barca apunta hacia fuera de María. La dirección de la Iglesia es de entrega, de "salir" en misión, de entregarse en amor...

La imagen peregrina que aparece a la derecha es obra del artista puertorriqueño Edgar Vega. El Obispo Rubén A. González, luego de consultar al clero de la Diócesis, y luego de presentar la imagen en la Asamblea Diocesana de Pastoral en el año 2001, encomendó al artista la confección de esta imagen que igualmente se autoriza para la veneración pública, y fue ubicada en la Catedral de Caguas al final del Año Mariano, desde el 16 de noviembre de 2003.
 
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